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Desde la medicina chamánica al conocimiento prohibido

Los chamanes son personas cuya vibración es tan elevada que deben ser tratados como seres espirituales. Trabajan con las energías de la tierra y el universo. Tienen cualidades extrasensoriales que les permiten la videncia, clarividencia, o visión remota. Pueden curar algunos tipos de problemas físicos con la imposición de manos. Tienen una cualidad innata para la interpretación de sueños. Viajan a mundos superiores e inferiores a través de las proyecciones astrales. Algunos (los más expertos) con muchos años y solo los más veteranos pueden tener cierto control sobre el clima. Pero las características esenciales del chamán son el dominio de la energía y el fuego como medio de transformación y evolución del espíritu y el alma, además de poder conectar espiritualmente con cualquier animal del planeta.



Cualquier persona no puede ser chamán. De hecho, el chamanismo requiere conocimientos o habilidades especializadas solo al alcance de unos pocos. Esta sabiduría se adquiere de chamán a alumno, o al iniciado. Es el perfecto ejemplo de lo que es la transmisión del conocimiento de forma oral. En esta milenaria tradición el conocimiento escrito no existe. Esta es la mejor forma de proteger la sabiduría y el poder. Hay que tener en cuenta que es el chamán quien elige al “alumno” y no al revés. Esta es la forma en la que las tradiciones chamánicas han prevalecido a lo largo del mundo desde tiempos prehistóricos.

Cuando un “paciente” recurre a esta medicina la persona “cruza un puente” entre este mundo físico y el mundo de los espíritus. El resultado de esta medicina se puede considerar exitosa cuando se consigue una sensación de poder, armonía y vitalidad, teniendo en cuenta siempre la salud de la persona a tratar. Precisamente para que se produzca la curación verdadera, las causas espirituales de la enfermedad o la desesperación deben abordarse antes del “tratamiento chamánico”.

Hay que considerar tres tipos de enfermedades del alma:

La pérdida de energía: La energía se pierde en una variedad de formas. Podemos perder el poder durante un largo período de tiempo a través de patrones de vida poco saludables como son la mala alimentación, el agotamiento físico o el estrés. Pero una pérdida de energía se puede manifestar también a través de una enfermedad crónica o depresión.

Intrusión / temor: Los ataques psíquicos y pensamientos o creencias, aunque sea a un nivel subconsciente. Las palabras tienen una gran cantidad de poder y sobre todo las palabras pronunciadas por todas aquellas personas que nos rodean o simplemente por el medio ambiente que nos rodea tiene un gran impacto a nivel subconsciente porque nuestro interior tiene una gran capacidad de retención y sus efectos pueden ser más profundos de lo que creemos. A este respecto los chamanes lo repiten constantemente. Los médicos occidentales tienen una gran cantidad de poder sobre sus pacientes, cuando hablan acerca de cuánto tiempo el paciente puede vivir, como debe de vivir, o incluso a veces al no tener un cierto tacto sobre el mismo pronostico del paciente, pero esta actitud es normal en ellos puesto que consideran que el alma está separada de las personas, o incluso que esta no existe.

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La pérdida del alma: Hay personas que sienten por motivos ajenos a ellos (casi siempre) que han perdido una parte de sí mismos en algún momento de sus vidas. O que perdieron la voluntad de vivir, ya que no fueron los mismos desde aquel día o en aquellas fechas. El sentimiento de pérdida del alma es el daño a la esencia vital de una persona, y por lo general es en respuesta a un trauma, consciente o inconsciente.

Historia del chamanismo en el mundo

Las prácticas chamánicas de muchas culturas fueron prácticamente exterminadas con la difusión del cristianismo en Europa. Comenzó alrededor del 400 d.C., siendo la iglesia cristiana la clave en el colapso de las religiones griega y romana. Los templos fueron destruidos de manera sistemática y se prohibieron las ceremonias clave. Esta persecución y extinción comenzó con la Edad Media y continuó en el Renacimiento, siendo los restos de chamanismo europeo exterminados totalmente con las campañas contra las brujas. Estas campañas fueron orquestadas siempre por la Inquisición católica.

La represión del chamanismo continuó como influencia cristiana y se extendió con la colonización española en el Caribe, Centro y América del Sur. Con lo cual, los sacerdotes católicos siguieron los pasos de los conquistadores y jugaron un papel decisivo en la destrucción de las tradiciones locales del “Nuevo Mundo” que se acaba de descubrir. A los chamanes se les acuso de adoradores del Diablo y de forma inmediata se ordenó ejecutarlos.

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En Norteamérica no les fue mejor, porque los puritanos ingleses realizaron campañas periódicas tan salvajes que aquellas personas que daban un cierto perfil o simplemente se percibía que podían ser brujos también eran torturados y posteriormente eliminados.

Más recientemente, los ataques a los chamanes se han llevado a cabo a manos de algunos misioneros cristianos en países del Tercer mundo. Tan recientemente como en los años setenta, petroglifos históricos fueron desfigurados por los misioneros en la Amazonia, hechos reconocidos por ellos mismos, por supuesto con el beneplácito de la Iglesia Católica.

Hoy en día, aunque pueda parecer lo contrario estos ataques y persecuciones siguen produciéndose, pero de una forma mucho más sutil o discreta, puesto que se hace uso de modernas campañas estatales que se basan en el control y prohibición de sustancias psicodélicas. Estas campañas son las herederas de aquellas que comenzaron en la Edad Media y con el paso del tiempo se han ido refinando y sofisticando hasta llegar a crear el cumplimiento de unas leyes que van despojando poco a poco y ferozmente al mundo chamánico y de paso principalmente a los pueblos indígenas.

Desde la medicina chamánica al conocimiento prohibido

Sin embargo, la práctica chamánica continúa hoy en día en las tundras, ciertos lugares de algunas selvas, desiertos y otras zonas rurales, así como pueblos y suburbios (barrios pobres) en todo el mundo. Está especialmente extendido en África y América del Sur, donde el “chamanismo mestizo” está muy extendido.

La función del chamán en muchas ocasiones puede ser muy importante y peligrosa al mismo tiempo, porque se expone a un gran riesgo personal, hay que tener en cuenta que cualquier espíritu o chamán enemigo puede alterar su estado de conciencia. Ellos son conscientes que los materiales (siempre vegetales) que utilizan en su medicina chamánica pueden matar. Pero no solo los vegetales también los viajes astrales no controlados y sin práctica pueden conducir a la no devolución de su cuerpo astral al cuerpo físico y de esta forma encontrar la muerte de la forma más dramática.

El trabajo del chamán se expone así mismo siempre a un gran riesgo personal, desde el mundo de los espíritus o de cualquier otro enemigo a veces puede ser también otro chamán, así como de los medios empleados para alterar su estado de conciencia, el chamán siempre tiene que estar bien protegido y en permanente alerta. Algunos de los materiales vegetales utilizados le pueden matar tanto a él, como a aquellos para quienes les provee su sabia medicina, y el viaje fuera del cuerpo en sí mismo puede conducir a la no devolución del cuerpo físico y por lo tanto a la muerte. Aunque la mayoría de los chamanes tienen conocimientos suficientes como para hacer bien su trabajo, también hay que tener en cuenta aquellos que no están todavía preparados y por su cuenta y riesgo practican la medicina chamanica sin estar formados del todo.

Conocimiento prohibido

Por lo tanto, hay que ser muy cuidadoso cuando seamos recomendados o busquemos ayuda en la medicina chamánica, porque es nuestra propia vida la que está en juego. Cuando entramos en este mundo, la ingenuidad, falta de información, y el exceso de confianza puede ser una trampa muy peligrosa, además nunca jamás debemos acudir solos, al menos nos tiene que acompañar dos personas más y saber dónde se encuentra el hospital más cercano por si tuviéramos un contratiempo de última hora. Además de tener en cuenta algunas cosas más.

La prevención solamente tiene que quedarse en un elemento complementario, un por si acaso…nunca anteponerlo al miedo. Porque el único miedo que debemos tener en esta vida es al desconocimiento, o en este caso “al conocimiento prohibido”.

 

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